No necesitas años de experiencia para tener un portafolio convincente. Con pocos proyectos, pero bien elegidos y bien presentados, puedes mostrar exactamente lo que un reclutador junior quiere ver.
1. Calidad sobre cantidad
Tres proyectos completos y bien explicados valen más que diez a medio terminar. Prioriza que cada uno resuelva un problema real, aunque sea pequeño: una app de tareas, un clon simple de una web que uses, o una herramienta que te sirva a ti mismo.
2. Documenta como un profesional
Cada proyecto debe tener un README claro que incluya: qué hace, capturas de pantalla, cómo instalarlo y qué decisiones técnicas tomaste. Un buen README dice tanto de ti como el propio código.
3. Publicícalo donde se vea serio
GitHub es el mínimo indispensable: sube tu código y mantén tu perfil ordenado. Si tienes tiempo, una web sencilla con tu nombre y tus proyectos destacados suma mucho más de lo que cuesta armarla.
Errores comunes que debes evitar
- Subir proyectos de tutoriales copiados sin ningún cambio propio.
- Dejar repositorios sin README ni explicación.
- Incluir demasiados proyectos incompletos que restan en vez de sumar.